jueves, 20 de febrero de 2014

El último día

Era un día soleado 
Era por la tarde y la navaja 
reflejaba el cielo como un espejo.
Las toallas del baño eran blancas como la tina y mis muñecas
eran blancas como las toallas.
El agua del baño se templó.
La primera hora de la tarde se convirtió en la última,
Y yo seguía introduciendo sogas de aire en mis pulmones como un marinero.
La navaja reflejaba la puesta de sol. 
El agua de la tina se quedó fría.
Las toallas del baño eran blancas como la tina 
Y mis muñecas eran blancas como las toallas.

-1998

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